sábado, 16 de agosto de 2008

Los efectos farmacológicos del Shiitake


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Coordinador de Medicina Ortomolecular del Centro de Estudios de Medicina Integradora de la Universidad Autónoma de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.

Shiitake es un nombre japonés derivado de take, hongo y shii una clase de árbol de castaño (castanopsis cuspidata) donde se encontró que crecía comúnmente este hongo en Japón. (K. Mori, Mushrooms As Health Foods (Tokyo: Japan Publications, 1974), 24-26).
El legado del shiitake visto como una planta alimenticia importante fue promovido por el botánico inglés Miles Joseph Berkeley (1803-1889). Él se aseguró de que la gente con el tiempo notara sus delicias cuando lo nombró Lentinus edodes, el Latin edades significa comestible (British Columbia Ministry of Agriculture, Chinese Mushroom Feasibility Study, Project No. 271043 Vancouver, B.C., 1979).. Recientemente el nombre en latín del shiitake se cambió al de Lentinula edodes, pero eso no afectó su atracción. Después del hongo de mesa común (Agaricus bisporus), el shiitake es el más popular y el más cultivado de todos los hongos exóticos en el mundo entero (W. M. Breene, “Nutritional and Medicinal Value of Speciality Mushrooms,” Journal of Food Protection 53, 1990: 883—94.). Fresco o seco, en aderezo, salsas, sopas, noodles, bebidas carbonatadas, complementos nutricionales y dulces, el shiitake tiene casi tantos usos en la dieta Oriental como los jitomates tienen en el Occidente.

El Shiitake es una buena fuente de proteína, potasio e incluyendo el tallo, es una buena fuente de zinc que es un importante mineral para el funcionamiento del sistema inmunológico. También es una fuente rica de carbohidratos complejos llamados polisacáridos y contiene más de uno que se sabe que estimula al sistema de inmunológico.
El Shiitake contiene todos los aminoácidos esenciales que requerimos en nuestra dieta. Se ha demostrado que contiene cantidades generosas de lisina y leucina. Estos hongos tienen niveles más altos de aminoácidos esenciales que el frijol de soya, otro tipo de frijoles y el maíz. Sus niveles de contenido de aminoácidos esenciales es casi tan alto como el de la leche. Los aminoácidos forman casi el 14 % del peso del hongo del Shiitake seco. Es bajo en contenido de calorías. Es más alto en vitamina D que la mayoría de los alimentos. Esto es muy importante especialmente para los vegetarianos puesto que un número de estudios los han encontrado deficientes en vitamina D. (P. Millet et al.
“Nutrient Intake and vitamin Status of healthy french vegetarians and non-vegetarians. Am J. of Nutrition 50, 1989:718-727 )

En China, el Shiitake se llama Hisang Ku, lo que significa “hongo fragantes”, un nombre que le queda bien por su olor como a caramelo. El cultivo de Shiitake emplea aserrín de madera dura o el método más lento y tradicional de inocular troncos de madera dura.

En la medicina folclórica oriental, el shiitake es un alimento que activa la sangre. Tan sencillo como se oye, el hongo se usa para muchos problemas de salud. Está indicado en los tratamientos folclóricos de resfriados, varicela, bronquitis, dolor de estómago, cefalea, debilidad y hasta en envenenamiento por hongos (B. Liu and Y.-S. Bau, Fungi Pharmacopoeia (Sinica) (Oakland, Calif.: Kinoko Company, 1980), 105—9).

Hay estudios que han demostrado su efecto para mejorar la belleza de la piel (F. Mayuzumi et al., “Bath Preparations Containing Mushroom Polysaccharides,”
Japanese Patent 61,129,113, June 17,1986, in Chemical Abstracts 105(1986):
361 (CA. 105: 158629h).) y también estas pruebas clínicas han demostrado su eficacia en el tratamiento del acné (Noda Shokkin Kogyo K. K., “Therapeutic Agents for Skin Diseases,” Japanese Patent 58,180,428, October 21, 1983, in Chemical Abstracts 100 (1984): 351 (C.A. 100: 33273c).
La historia nos indica que los emperadores de China comían el hongo en grandes cantidades para retrasar el surgimiento del envejecimiento (N. Claydon, “Secondary Metabolic Products of Selected Agarics,” in Develop¬mental Biology of Higher Fungi, symposium of the British Mycological Society, University of Manchester, April 1984, eds., D. Moore et al. (Cambridge: Cam¬bridge University Press, 1985), 561—79). Hoy el Shiitake está entre los alimentos y las medicinas herbolarias en la dieta China ya que los nutriólogos has determinado que es rico en actividad antienvejecimiento. Por esta razón, el Shiitake fue recientemente enlistado por la Academia China de Ciencias Médicas como un candidato promisorio para la investigación dedicada al cuidado del segmento rápidamente creciente de la población China con edades de 60 a más años. Para el año 2025 el número en ese grupo de edad habrá alcanzado un estimado de 208 millones de personas (P.-G. Xiao et al., “Immunological Aspects of Chinese Medicinal Plants As Antiaging Drugs,” Journal of Ethnopharmacology 38 (1993): 167—75).

En China durante la Dinastía Ming (1368-1644 a.C.) el Shiitake ya era reconocido como un alimento medicinal. El Shiitake mejora el ki, cura el resfriado y penetra en el sistema circulatorio sanguineo según una materia médica antigua. El hongo incrementa la fuerza vital, lo cual en la terminología actual significaría que aumenta el vigor (Y. Sugi, Seijikai (Political World), Tokyo, September 1981, 66—68 (in Japanese, translated) o que el Shiitake puede dotar a la gente con fuerza y energía.

En la medicina tradicional China, el Shiitake está categorizado como un alimento que tiene un efecto hacia arriba sobre la energía Yang del cuerpo y corresponde al sabor dulce con energía neutral. El órgano que corresponde al Shiitake es el estómago. Se dice que los alimentos clasificados como dulces actúan en el bazo y el estómago y se usan para disminuir los síntomas agudos y neutralizar las acciones tóxicas de los alimentos. Los alimentos dulces se recomiendan en los casos en los cuales el sistema digestivo está débil. La categoría del movimiento hacia arriba para el Shiitake significa que generalmente se usa para tratar enfermedades de la parte más baja del cuerpo, como en el caso de un prolapso uterino, prolapso del recto, diarrea, etc.

Desde 1966 se han hecho varios estudios en la Universidad de Michigan donde se descubrió que el Shiitake puede producir un nivel altamente importante de protección contra la influenza tipo A. Los virus de la influenza tipo A son los que crean mayores brotes y puede hacerse epidémicos y hasta pandémicos esparciéndose de continente a continente. El Shiitake disminuye hasta el 46 % las lesiones en los pulmones según los resultados de los estudios.

El uso de este hongo para tratar transtornos de hígado es definitivamente más que folclor. El Shiitake acelera el procesamiento del colesterol en el hígado (S. Tokuda et al., “Reducing Mechanism of Plasma Cholesterol by Shii-ta-ke,” in Mushroom Science IX (Part I), proceedings of the Ninth International Scien¬tific Congress on the Cultivation of Edible Fungi, Tokyo, 1974 (Kiryu, Japan:Mushroom Research Institute, 1976), 445—62) y ha demostrado un efecto protector muy importante en los hígados de ratas que han sido sujetas a químicos que dañan el hígado como el acetominofén (V. E. C. Ooi et al., “Protective Effects of Some Edible Mushrooms on Paracetamol¬Induced Liver Injury,” in First International Conference on Mushroom Biology and Mushroom Products, August 23—26, 1993, Hong Kong, Program andAb¬stracts (Hong Kong: Department of Biology, Chinese University of Hong Kong, 1993), abstr. P-2-13: 139). También se ha visto que el extracto de Shiitake provee protección del hepatocito del daño causado por una reacción autoinmune (Y. Mizoguchi et at., “Protection of Liver Cells Against Experimental Damage by Extract of Cultured Lentinus edodes Mycelia (LEM),” Gastroenterologiaiaponica 22 (1987): 459—64) y es muy exitoso en el uso clínico contra la hepatitis B en los seres humanos: todos los pacientes se han curado (H. Amagase, “Treatment of Hepatitis B Patients with Lentinus edodes Myce¬hum,” Excerpta Medica (1987): 316—21).

La Escuela de Medicina de Tohoku en Sendai encontró que el lentinan, un polisacárido derivado del cuerpo frutal del Shiitake, inhibió efectivamente la diabetes mellitus insulino dependiente de desarrollarse en ratones (J. Satoh et at., “Inhibition of Development of Insulin-Dependent (Type I) Diabe¬tes Mellitus in Nonobese Diabetic Mice by TNF and TNF Inducers,” Igaku no Aymumi 147 (1988): 63—64).

El Shiitake inhibe la agregación plaquetaria (Y. Hokama and J. L. R. Y. Hokama, “In Vitro Inhibition of Platelet Aggregation by Low Dalton Compounds from Aqueous Dialysates of Edible Fungi,” Re¬search Communications in Chemical Pathology and Pharmacology 31(1981): 177—80). Al inhibir la agregación plaquetaria, previene los ataques cardiacos.
Desde 1957 se ha notado que los pacientes con enfermedad arterial coronaria tienen eritrocitos agregados y una irrigación sanguinea reducida, especialmente después de una comida alta en grasas (H. I. Bicher and A. M. Beemer, “Induction of lschemic Myocardial Damage by Red Blood Cell Aggregation (Sludge) in the Rabbit,” Journal of Atherosclerosis Research 7 (1967): 409—1 4).
En los pacientes con hipertensión arterial, el colesterol LDL hace que las plaquetas sean más pegajosas en paralelo con aumentos en la presión (N. Fetkovska et al., “Low-Density Lipoprotein Enhances Platelet Activation in Parallel with the Height of Blood Pressure,” Journal of Hypertension 6, suppl. 4 (1988): S646—48).
Factores de riesgo arteriales tales como hipertensión, niveles altos de grasa en la sangre y la diabetes están asociados con la impotencia. Cuando 2 o más de estos factores están presentes, se puede sospechar de que hay lesiones arterioescleróticas en las arterias penianas. Se cree que tiene efectos afrodisíacos, lo cual puede deberse al efecto sobre la circulación y al contenido de zinc.
Parte del efecto reductor del colesterol del shiitake es atribuible a la fibra. El contenido total de fibra del hongo seco es de cerca del 37 % al 46 %. De hecho, los hongos son aún mejor fuente de fibra dietética que las verduras silvestres, las cuales tienen en promedio un 27 % de fibra dietética total.

Si las células T son estimuladas eficientemente, podrán activar a los macrófagos. Los polisacáridos en la superficie de las bacterias también activan a los macrófagos y ese un mecanismo de acción en que los hongos que contienen polisacáridos pueden fomentar la respuesta inmunológica, esencialmente al imitar a las células extrañas.

Los hongos Shiitake contienen un tipo de polisacáridos conocidos como beta-glucanos, los cuales son típicos de la clase de inmunoactivos. En una palabra, son inmunoestimulantes (E. J. Lien, “ Fungal Metabolites and Chinese Herbal Medicine As Immuno¬stimulants,” Progress in Drug Research 34 (1990): 395—419).

En el siglo XIV, el médico Chino Wu Rui reportó que el Shiitake es benéfico en el tratamiento de varias formas de malignidad (M. Ueno, ed., Shokumotsu Honzo Bon Taisei, vol. 5 (Kyoto: Rinsen Shoten, 1980), 284—85). En la actualidad, un estudio novedoso realizado en 1969 para el tratamiento de Sarcoma 180, se logró una alta tasa de inhibición del tumor, de entre el 72 al 92 % (T. Ikekawa et al., “Antitumor Activity of Aqueous Extracts of Edible Mush¬rooms,” Cancer Research 29 (1969): 734—35).

Posteriormente se descubrió un polisacárido particular del Shiitake llamado lentinan en relación a Lentinus, el nombre latín o botánico para el género o grupo al que pertenece el Shiitake.

Varios ensayos han demostrado que el shiitake tiene diferentes efectos según la dosis. Eso nos hace pensar que el efecto de este hongo no es tanto citotóxico sino inmunológico (G. Chihara et al., “Fractionation and Purification of the Polysaccharides with Marked Antitumor Activity, Especially Lentinan, from Lentinus edodes (Berk.) Sing. (An Edible Mushroom),” Cancer Research 30 (1970): 2776—81).

Además de activar a los macrófagos, el Shiitake también estimula a las células asesinas naturales (NK) (J. E. Byram et al., “Potentiation of Schistosome Granuloma Formation,” Ameri¬can Journal of Pathology 94(1979): 201—22) un tipo de células inmunológicas que juega un papel crítico en la destrucción de tumores y virus. Estas células asesinas naturales usan una enzima llamada perforina. La perforina hace agujeros en la membrana externa de las células enemigas, causándoles fugas y con el tiempo la muerte (J. D.-E. Young and Z. A. Cohn, “How Killer Cells Kill,” Scientific American (January 1988): 38—44).

Como sabemos, los medicamentos convencionales tienen efectos adversos. En el caso del Shiitake, puedo afirmar que no hay efectos adversos causados por la ingesta de este hongo; y cuando los hay, son raros, ligeros y transitorios ( T. Taguchi et al., “Cooperative Phase Studies of Lentinan,” in Current Chemo¬therapy and Immunotherapy, vol. 2, eds., P. Perti and G. G. Grassi (Washing¬ton, D.C.: American Society for Microbiology, 1982), 1210—11).

Según los conocimientos más recientes de genética, ahora sabemos que todos los mediadores inmunológicos (IL-1, TNF, IL-2, interferón) están regulados genéticamente. Los polisacáridos del Shiitake actúan sobre un gen conocido como Ltn-2 (Y. Y. Maeda et aI., “Genetic Control of the Expression of Two Biological Activi¬ties of an Antitumor Polysaccharide, Lentinan,” international Journal of Immunopharmacology 13 (1991): 977—86).

Otro efecto demostrado del Shiitake es que acelera la formación de hueso en animales con huesos dañados (A. Saito, “Pharmaceuticals Containing Lentinan for Treatment of Bone Dam¬age,” Japanese Patent 63 17,828, January 25, 1988, in Chemical Abstracts 109 (1988): 395 (C.A. 101: 176355c).

Hemos utilizado el Shiitake en una diversidad de enfermedades, incluyendo la tuberculosis pulmonar.

Hay muchos casos documentados en los que se ha verificado que el Shiitake reduce enormemente los efectos colaterales de la quimio y la radioterapia en los pacientes con cáncer (E. J. Lien, “The Use of Chinese Herbal Medicine in Cancer Prevention and Chemotherapy: A Survey,” Oriental Healing Arts Bulletin 13 (1988): 59—68)

Algo muy interesante es que el Shiitake puede ser una medida preventiva en reducir el daño cromosómico producido por medicamentos anticáncer, el cual, en algunas ocasiones no lleva a más tumores (J. Hasegawa et al., “Inhibition of Mitomycin C-Induced Sister-Chromatid Ex¬changes in Mouse Bone Marrow Cells by the Immunopotentiators Krestin and Lentinan,” Mutation Research 226 (1989): 9—12).

El Shiitake se unió a la guerra contra el SIDA en 1983 cuando el lentinan demostró ser exitoso en el tratamiento de un paciente con SIDA en Japón (1), tan exitoso que el paciente ya no tenía la enfermedad. Sus lecturas de HIV-positivo desaparecieron gradualmente en forma directa y paralela con un junto de anormalidades hasta que todo regresó a lo normal. Parece que pocas personas fuera de los investigadores del SIDA saben acerca del caso. Este caso fue presentado en 1985 durante la Tercer Conferencia Internacional en Inmunofarmacología en Florencia, Italia.
El lentinan es compuesto promisorio especialmente en estimular y restaurar a las células T-ayudantes. El lentinan del Shiitake se clasifica como el primer medicamento inmunológico documentado para incrementar la capacidad asesina de las células de las células T al restaurar la función de las células T ayudantes.
Uno de los compuestos del Shitake conocido como EP3 es un antiviral y un inmunoestimulante. Los investigadores esperaban que este compuesto fuera también un polisacárido. Sin embargo, se descubrió que es una lignina.
La hepatitis B es una enfermedad que prevalece en la actualidad. Se considera que al menos 300 millones de personas están infectadas en todo el mundo, haciéndola la enfermedad más prevalerte en el planeta. Cerca del 30 % de los individuos infectados se hacen pacientes con hepatitis crónica activa, en los cuales la enfermedad puede llevarlos gradualmente a cirrosis hepática, insuficiencia hepática y cáncer del hígado. El interferón es solamente efectivo en aproximadamente el 40 % de los casos.
El Shiitake también es útil contra parásitos, los virus del herpes simplex y zoster.

El cromo en la obesidad y la diabetes


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.

El cromo es un oligoelemento esencial. El cromo es biológicamente activo en el estado trivalente. Puede formar complejos con compuestos orgánicos como la niacina, glicina, ácido glutámico y cisteína.

El picolinato de cromo es una forma segura y biológicamente efectiva del elemento traza cromo. Muchos estudios clínicos en varias partes del globo han demostrado se eficacia en extender la vida, disminuir el colesterol, aumentar la musculatura y reducir la grasa corporal.

El cromo es bien conocido como el factor de tolerancia a la glucosa. De acuerdo a las Recommended Dietary Allowances (asignaciones dietéticas recomendadas) autoritarizadas (10a. Edición, 1989) publicadas por el consejo nacional de investigación de los EE. UU., este mineral es esencial para el metabolismo normal de la glucosa y su deficiencia resulta en un síndrome parecido a la diabetes.

Además hay evidencia convincente de que la glucosa acelera el proceso del envejecimiento, lo cual puede explicar porqué los diabéticos son susceptibles a las enfermedades relacionadas con la edad a una edad más temprana que la gente sana. El Dr. Anthony Cerami de la Universidad Rockefeller, ha hipotetizado que el azúcar se une con ciertas proteinas en el cuerpo en un proceso llamado glucosilación, el cual al final daña al DNA. Una vez dañado, el DNA no puede replicarse exactamente y cuando sí se replica, la célula nueva es menos eficiente -- en otras palabras, está envejecida (Cerami, A., Journal of the American Geriatric Society, 1985;33:626-34 y Cerami, A., Scientific American, Mayo 1987;256:90-6).

Si el azúcar promueve el envejecimiento, entonces al controlar la ingesta de azúcar deberíamos retrasar el proceso del envejecimiento. De hecho, se sabe desde 1935 que una dieta con restricción de calorías extiende el periodo de vida. El Dr. Edward Masoro de la University of Texas Health Science Center, San Antonio, recientemente ha confirmado que los animales con restricción calórica tuvieron niveles más bajos de azúcar y concentraciones más bajas de residuos de glucosilasón, sugiriendo que el proceso del envejecimiento en realidad sí retardaba, según su reporte en el Journal of Gerontology: Biological Sciences (1989;44:B20-22) y American Journal of Clinical Nutrition, Junio 1992;55:125S-52S).

Los complementos de cromo pueden ofrecer los mismos beneficios de la restricción calórica, de acuerdo a un reciente estudio de cuatro años descrito en una reunión de la Asociación Americana del Envejecimiento y el Colegio Americano de Gerontología Clínica en Octubre de 1992.

En diferentes estudios que se han realizado se ha demostrado repetidas veces que el picolinato de cromo reduce la grasa corporal aún sin hacer dieta ni hacer ejercicio. Inclusive los resultados son los mismos cuando se hacen en animales; esto descarta la posibilidad de la influencia de los factores psicológicos. Además todos sabemos que un exceso de grasa corporal no va de acuerdo con un estilo de vida lleno de juventud.

En los pacientes a quienes administramos el picolinado de cromo, en nuestros ensayos clínicos, en el Programa de Estudios de Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara notamos que la pérdida de grasa corporal gradual y estable, se acelera en forma proporcional cuando se complementa con una dieta para la reducción de grasa.

Entre las razones por las cuales el picolinato de cromo ayuda a las personas sometidas a una dieta a bajar de peso, se encuentra el hecho de que aproximadamente 8 de cada 10 personas es deficiente en cromo, al no llevar una dieta con el contenido mínimo recomendado.

Se ha confirmado que una deficiencia de cromo aumenta la producción de grasa porque se retarda la degradación de alimentos para obtener energía. Al grado de que las calorías de casi todos los alimentos se convierten en grasa y entonces se almacenan en el tejido graso.

Hemos encontrado que la deficiencia de cromo de alguna manera altera el centro del control del apetito y esto hace que las personas sientan una clase de hambre falsa. En estos casos, se ha observado que aunque los niveles de azúcar en la sangre estén altos, la sensación de hambre puede persistir. Una de las razones para ésto es que la insulina no puede realizar su función cuando uno sufre de deficiencia de cromo. Además de que se encuentran alterados los niveles de leptina.

Por otra parte, ahora sabemos que la deficiencia de cromo puede también contribuir a los cambios bruscos en los niveles sanguíneos de azucar, provocando de esta manera serios cambios en el estado de ánimo.

Las primeras investigaciones sobre el picolinato de cromo sugerían fuertemente que aun en la ausencia del ejercicio, se podría incrementar la pérdida de grasa. Para confirmar esta observación, se realizaron varios estudios más y todos ellos nos llevaron a la misma conclusión, que el picolinato de cromo en verdad, disminuye la grasa corporal y forma músculo aún sin dieta rígida o ejercicio incrementado.

En un grupo de 100 personas obesas, les administramos 200 mcg de picolinato de cromo cada 8 horas por vía oral y al cabo de cuatro semanas, todos ellos perdieron peso y ganaron músculo sin necesidad de hacer dieta o ejercicio. La pérdida de peso fluctuó entre los 2 y los 5 kgs de peso. Una cosa importante que se notó es que en las personas de mayor edad, los cambios fueron más notorios ya que casi siempre la deficiencia de cromo se incrementa con la edad.

Otras instituciones han hecho estudios en animales y con esto se logró descartar, como ya mencioné, la posibilidad de una influencia psicológica. Todos los animales perdieron grasa y ganaron músculo.

Para obtener resultados más rápidos, nosotros siempre les sugerimos a las personas obesas que reduzcan su ingesta de grasa, que incrementen el ejercicio y también que no olviden beber más agua. Generalmente les recomendamos ocho vasos de agua al día. Algunos autores recomiendan que uno observe detenidamente su dieta. Al hacerlo, casi siempre se sorprende uno al darse cuenta de la gran cantidad de golosinas que consume al día. No se recomienda pesarse más frecuentemente de cada 2 semanas. Otros dietistas aconsejan la dieta 25/25 que quiere decir que debemos consumir solamente el 25 % de calorías de la grasa de nuestra ingesta total dietética y 25 gramos de fibra, la cual es saludable para muchos aspectos nutricionales.

La grasa de la dieta, no parece reducir el hambre en proporción a su valor calórico y se almacena rápidamente en el tejido graso. La grasa no entra en los glucostatos del centro del control del apetito. Por eso, los carbohidratos apagan el hambre vía los glucostatos, mientras que la grasa no lo hace.

La insulina y el cromo trabajan juntos aumentando el metabolismo al producir una termogénesis mediada por los carbohidratos.

El cromo ayuda a la insulina para la transferencia de los aminoácidos a través de las paredes de las células musculares, por eso es tan importante para el crecimiento muscular. Entonces podemos concluir que el ejercicio requiere del cromo.

En un estudio que se realizó en Bemidji State University (Minessota) se demostró que 200 mcg de cromo en forma de picolinato de cromo diario durante 6 semanas, produjo un crecimiento muscular significativo en los atletas comparado con aquellos que recibieron el mismo entrenamiento pero tomaron un placebo en vez del picolinato de cromo. En el grupo que recibió el picolinato de cromo, el peso muscular total promedio aumentó 3.5 libras, lo cual es estadísticamente significativo comparado con un incremento de menos de una décima de libra de músculo en el grupo placebo. Hubo un aumento de 1.4 cm en la circunferencia del bíceps para los que tomaron el picolinato de cromo contra 1.2 cm para el grupo del placebo. La circunferencia de la pantorrilla aumentó 1.15 cm lo cual es estadísticamente significativo para los del grupo de picolinato de cromo contra 0.8 cm para los del grupo placebo.

Las reservas de cromo generalmente disminuyen en forma continua en las personas que siguen una dieta alta en alimentos refinados, en cambio los que acostumbran una dieta con alimentos enteros, es decir no refinados, casi siempre conservan sus reservas de cromo dentro de los límites normales durante toda su vida.

Desde hace muchos años se sabe que la mayoría de las dietas contemporaneas están debajo de los 50 mcg, el cual es el nivel más bajo del rango recomendado de ingesta diaria de cromo. La Academia Nacional de Ciencias recomienda la ingesta de 50 a 200 mcg diarios de cromo.

Un investigador reportó en 1992 en un estudio comparativo de 22 dietas bien balanceadas diseñadas por los nutriólogos del Departamento de Agricultura de los EE.UU. que todas también eran deficientes en cromo. Las dietas tenían en promedio cerca de 13 mcg de cromo por 1,000 calorías.

Además de que la mayoría de la gente es deficiente en cromo, consume más cromo que el que ingiere. Los granos, los cereales y los azúcares enteros son buenas fuentes para obtener cromo. Lamentablemente el procesamiento de los alimentos elimina hasta el 80 % del cromo contenido en estos alimentos.

Por otro lado, las personas deben de estar conscientes de que el consumo de una dieta alta en azúcar aumenta también la excreción de cromo, del 10 al 300 %.
En nuestros estudios clínicos hemos notado que los corticoides producen deficiencia nutricional de cromo.

Hay evidencia de que los antiácidos disminuyen los niveles de cromo al inhibir la absorción de cromo. Al aumentar el pH gástrico se disminuye la absorción del cromo debido la formación de sales de cromo menos solubles.

También hemos notado que los pacientes hipoglicémicos reactivos son igualmente deficientes de cromo, como lo son los diabéticos y la mayoría de los obesos.
El cromo es un mineral que se puede tomar como complemento en forma segura. Se han realizado estudios toxicológicos y hasta el momento no se han encontrado efectos tóxicos a dosis altas ni por largo tiempo.

Las personas diabéticas no deben tomar complemento de picolinato de cromo sin la supervisión médica de un médico.

Un nuevo remedio natural para perder peso: el picolinato de cromo.

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Coordinador de los Diplomados en Medicinas Alternativas en el CUA de la Universidad de Guadalajara

Los científicos y los médicos a la vanguardia de la investigación nutricional ahora creen que no es tan importante cuánto toma uno, sino cuánto absorbe uno.

La razón es simple. Entre más eficientemente se absorba, se utilice y se retenga un nutriente por el cuerpo, más drámaticos serán sus beneficios y menor cantidad uno necesitará. Algunos nutrientes se absorben muy fácilmente. Otros enfrentan obstáculos bioquímicos en el tracto digestivo o en los niveles celular y molecular.

Mientras todavía existen muchos desconocidos en el reino de la biodisponibilidad, los descubrimientos son más claros con relación al mineral del cromo. Las investigaciones recientes indican que la forma del picolinato de cromo, es más biodisponible que otras formas.

El picolinato de cromo es una forma segura y biológicamente efectiva del oligoelemento cromo. Muchos estudios clínicos en varias partes del mundo han demostrado se eficacia en extender la vida, disminuir el colesterol, aumentar la musculatura y reducir la grasa corporal.

El cromo es bien conocido como el factor de tolerancia a la glucosa. De acuerdo a las Recommended Dietary Allowances (asignaciones dietéticas recomendadas) autoritarizadas (10a. Edición, 1989) publicadas por el consejo nacional de investigación de los EE. UU., este mineral es esencial para el metabolismo normal de la glucosa y su deficiencia resulta en un síndrome parecido a la diabetes.

Además hay evidencia convincente de que la glucosa acelera el proceso del envejecimiento, lo cual puede explicar porqué los diabéticos son susceptibles a las enfermedades relacionadas con la edad a una edad más temprana que la gente sana. El Dr. Anthony Cerami de la Universidad Rockefeller, ha hipotetizado que el azucar se une con ciertas proteinas en el cuerpo en un proceso llamado glucolización, el cual al final daña al DNA (ácido desoxirribonucleico). Una vez dañado, el DNA no puede replicarse exactamente y cuando sí se replica, la célula nueva es menos eficiente -- en otras palabras, está envejecida (Cerami, A., Journal of the American Geriatric Society, 1985;33:626-34 y Cerami, A., Scientific American, Mayo 1987;256:90-6).

Si el azúcar promueve el envejecimiento, entonces al controlar la ingesta de azucar deberíamos lentificar el proceso del envejecimiento. De hecho, se sabe desde 1935 que una dieta con restricción de calorías extiende el periodo de vida. El Dr. Edward Masoro de la University of Texas Health Science Center, San Antonio, recientemente ha confirmado que los animales con restricción de alimentos tuvieron niveles más bajos de azúcar y concentraciones más bajas de residuos de gluculización, sugiriendo que el proceso del envejecimiento en realidad sí retardaba, según su reporte en el Journal of Gerontology: Biological Sciences (1989;44:B20-22) y American Journal of Clinical Nutrition, Junio 1992;55:125S-52S).

Sin embargo, la restricción de calorías no es realmente un método interesante para extender nuestro período de vida para la mayoría de la gente. Pero en cambio los complementos de cromo pueden ofrecer los mismos beneficios, de acuerdo a un reciente estudio de cuatro años descrito en una reunión de la Asociación Americana del Envejecimiento y el Colegio Americano de Gerontología Clínica en Octubre de 1992.

En 1950 los Dres. Klaus Schwarz y el Dr. Walter Mertz demostraron que el cromo es un nutriente esencial para los seres humanos. En la actualidad, podemos decir que la única función fisiológica documentada del cromo es ayudar a la insulina a hacer su trabajo. Por otra parte, la función de la insulina es ayudar a los nutrientes tales como los aminoácidos y la glucosa a entrar y ser usados por las células.

En diferentes estudios que se han realizado se ha demostrado repetidas veces que el picolinato de cromo reduce la grasa corporal aún sin hacer dieta ni hacer ejercicio. Inclusive los resultados son los mismos cuando se hacen en animales; esto descarta la posibilidad de la influencia de los factores psicológicos. Además todos sabemos que un exceso de grasa corporal no va de acuerdo con un estilo de vida lleno de juventud.

En los pacientes a quienes hemos administrado el picolinado de cromo, en nuestros ensayos clínicos, en el Programa de Estudios de Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara hemos notado que la pérdida de grasa corporal gradual y estable, se acelera en forma proporcional cuando se complementa con una dieta para la reducción de grasa.

Entre las razones por las cuales el picolinato de cromo ayuda a las personas sometidas a una dieta a bajar de peso, se encuentra el hecho de que 9 de cada 10 personas es deficiente en cromo, al no llevar una dieta con el contenido mínimo recomendado.

Se ha confirmado que una deficiencia de cromo aumenta la producción de grasa porque se lentifica la degradación de alimentos para obtener energía. Al grado de que las calorías de casi todos los alimentos se convierten en grasa y entonces se almacenan en el tejido graso.

Hemos encontrado que la deficiencia de cromo de alguna manera altera el centro del control del apetito y esto hace que las personas sientan una clase de hambre falsa. En estos casos, se ha observado que aunque los niveles de azúcar en la sangre estén altos, la sensación de hambre puede persistir. Una de las razones para ésto es que la insulina no puede realizar su función cuando uno sufre de deficiencia de cromo.

Por otra parte, ahora sabemos que la deficiencia de cromo puede también contribuir a los cambios bruscos en los niveles sanguíneos de azucar, provocando de esta manera serios cambios en el estado de ánimo.

Las primeras investigaciones sobre el picolinato de cromo sugerían fuertemente que aun en la ausencia del ejercicio, se podría incrementar la pérdida de grasa. Para confirmar esta observación, se realizaron varios estudios más y todos ellos nos llevaron a la misma conclusión, que el picolinato de cromo en verdad, disminuye la grasa corporal y forma músculo aún sin dieta o ejercicio incrementado.

En un grupo de 80 personas obesas, les administramos 200 mcg de picolinato de cromo cada 8 horas por vía oral y al cabo de un mes, todos ellos perdieron peso y ganaron músculo sin necesidad de hacer dieta o ejercicio. La pérdida de peso fluctuó entre los 2 y los 5 kgs de peso. Una cosa importante que se notó es que en las personas de mayor edad, los cambios fueron más notorios ya que casi siempre la deficiencia de cromo se incrementa con la edad.

Otras instituciones han hecho estudios en animales y con esto se logró descartar, como ya mencioné, la posibilidad de una influencia psicológica. Todos los animales perdieron grasa y ganaron músculo.

Para obtener resultados más rápidos, nosotros siempre les sugerimos a las personas obesas que reduzcan su ingesta de grasa, que incrementen el ejercicio y también que no olviden beber más agua. Generalmente les recomendamos ocho vasos de agua al día. Algunos autores recomiendan que uno observe detenidamente su dieta. Al hacerlo, casi siempre se sorprende uno al darse cuenta de la gran cantidad de golosinas que consume al día. No se recomienda pesarse más frecuentemente de cada 2 semanas. Otros dietistas aconsejan la dieta 25/25 que quiere decir que debemos consumir solamente el 25 % de calorías de la grasa de nuestra ingesta total dietética y 25 gramos de fibra, la cual es saludable para muchos aspectos nutricionales.

La grasa de la dieta, no parece reducir el hambre en proporción a su valor calórico y se almacena rápidamente en el tejido graso. La grasa no entra en los glucostatos del centro del control del apetito. Por eso, los carbohidratos apagan el hambre vía los glucotatos, mientras que la grasa no lo hace.

La insulina y el cromo trabajan juntos aumentando el metabolismo al producir una termogénesis mediada por los carbohidratos.

El cromo ayuda a la insulina para la transferencia de los aminoácidos a través de las paredes de las células musculares, por eso es tan importante para el crecimiento muscular. Entonces podemos concluir que el ejercicio requiere del cromo.

En un estudio que se realizó en Bemidji State University (Minessota) se demostró que 200 mcg de cromo en forma de picolinato de cromo diario durante 6 semanas, produjo un crecimiento muscular significativo en los atletas comparado con aquellos que recibieron el mismo entrenamiento pero tomaron un placebo en vez del picolinato de cromo. En el grupo que recibió el picolinato de cromo, el peso muscular total promedio aumentó 3.5 libras, lo cual es estadísticamente significativo comparado con un incremento de menos de una décima de libra de músculo en el grupo placebo. Hubo un aumento de 1.4 cm en la circunferencia del bíceps para los que tomaron el picolinato de cromo contra 1.2 cm para el grupo del placebo. La circunferencia de la pantorrilla aumentó 1.15 cm lo cual es estadísticamente significativo para los del grupo de picolinato de cromo contra 0.8 cm para los del grupo placebo.

Como hemos visto, son muchos los estudios que una y otra vez confirman que la mayoría de la gente es defciente en cromo, el cual es un oligoelemento mineral esencial. Según el Dr. Passwater, el resultado de ésto es que envejecemos demasiado rápido, morimos demasiado pronto, nos sentimos cansados, ganamos peso y desarrollamos enfermedades tales como las cardíacas y la diabetes.

Las reservas de cromo generalmente disminuyen en forma continua en las personas que siguen una dieta alta en alimentos refinados, en cambio los que acostumbran una dieta con alimentos enteros, es decir no refinados, casi siempre conservan sus reservas de cromo dentro de los límites normales durante toda su vida.

Desde hace muchos años se sabe que la mayoría de las dietas contemporaneas están debajo de los 50 mcg, el cual es el nivel más bajo del rango recomendado de ingesta diaria de cromo. La Academia Nacional de Ciencias recomienda la ingesta de 50 a 200 mcg diarios de cromo.

El Dr. Anderson, reportó en 1992 en un estudio de 22 dietas bien balanceadas diseñadas por los nutriólogos del Departamento de Agricultura de los EE.UU. Encontró que todas también eran deficientes en cromo. Las dietas tenían en promedio cerca de 13 mcg de cromo por 1,000 calorías.

Además de que la mayoría de la gente es deficiente en cromo, consume más cromo que el que ingiere. Los granos, los cereales y los azúcares enteros son buenas fuentes para obtener cromo. Lamentablemente el procesamiento de los alimentos elimina hasta el 80 % del cromo contenido en estos alimentos.

Por otro lado, las personas deben de estar conscientes de que el consumo de una dieta alta en azucar aumenta también la excreción de cromo, del 10 al 300 %.
El cromo es un mineral que se puede tomar como complemento en forma segura. Se han realizado estudios toxicológicos y hasta el momento no se han encontrado efectos tóxicos a dosis altas ni por largo tiempo. Para intoxicar a una persona con peso de aproximadamente 80 kilogramos, se requerirían 700,000 mcg de picolinato de cromo.

Las personas diabéticas no deben tomar complemento de picolinato de cromo sin la supervisión médica de un galeno.

Un agente natural contra la obesidad.


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Profesor de Farmacología de la Universidad de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.

En la actualidad parece que hay una obsesión por evitar o eliminar el sobrepeso. El exceso de peso o causa, o exacerba una batalla de salud y problemas sociales. En el área de la salud, estos problemas van desde enfermedades cardiovasculares y un accidente vascular cerebral atravesando la diabetes y la hiperlipidemia hasta la osteoartritis y la infertilidad. Los problemas sociales y psicológicos relacionados con el exceso de peso incluyen un riesgo aumentado de lesiones en el trabajo o en la casa, una movilidad disminuida y también una capacidad disminuida para participar en actividades, pérdida de ingresos y depresión.

Un bariatra es un médico que se especializa en el diagnóstico, prevención y tratamiento médico de la obesidad y las enfermedades comúnmente asociadas con este problema tales como la diabetes, la hipertensión, la artritis, la hipoglicemia, los problemas tiroideos y la enfermedad coronaria.

Hace muchos años alguien dijo "encuentro que el mundo está poblado por gente gorda tratando de adelgazar y por gente delgada tratando de adelgazar más". La obesidad fue considerada durante mucho tiempo como una enfermedad huérfana (o una enfermedad, la cual la industria farmacéutica tiende a ignorar).

Afortunadamente, los avances en la ciencia médica básica, incluyendo la bioquímica, la nutrición, y el metabolismo, nos han ayudado a tener un entendimiento mejor de la naturaleza de la obesidad.

La obesidad es una enfermedad crónica, metabólica, neural y hormonal que está influida por un grupo de factores emocionales, sociales y económicos. Con el tiempo, sin embargo se está convirtiendo en una enfermedad aprendida ya que asume dimensiones de comportamiento y emoción.

El ácido hidroxicítrico es uno de los complementos dietéticos más sorprendentes descubierto en nuestros tiempos. El ácido hidroxicítrico reduce la conversión de carbohidratos en grasa, inhibe la producción de colesterol, promueve la producción de glucógeno (que es la fuente de energía almacenada en el hígado y los músculos) y disminuye el apetito sin estimular al sistema nervioso central. No hay desarrollo de tolerancia, es decir que no se acostumbra uno al complemento perdiendo de esta manera su efecto. No hay el famoso efecto yo-yo, lo cual significa que no se recuperará el peso perdido, una vez que se deje de consumir el producto. Otro efecto del ácido hidroxítrico es que aumenta la termogénesis y que puede usarse con otros nutrientes para incrementar su efectos benéficos. Se puede utilizar con toda seguridad por períodos largos de tiempo, inclusive los pacientes diabéticos pueden tomarlo sin problema.

El ácido hidroxicítrico es completamente natural y no es tóxico. Es extraído de un tamarindo que se usa en muchas recetas tradicionales de la India. La fruta se llama Garcinia cambogia. La verdad es que desde 1960 los investigadores supieron que la corteza de esta fruta puede reducir la producción del cuerpo de grasas provenientes de los carbohidratos. Después de este descubrimiento, el laboratorio transnacional Hoffman-LaRoche comenzó a investigar los efectos fisiológicos del ácido hidroxicítrico. Se trató de desarrollar un compuesto sintético que se pudiera patentar.

A través de varios años, la mayoría de los investigadores hemos corroborado los efectos del ácido hidroxicítrico.

Entre los efectos farmacológicos, podemos encontrar que el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO reduce la tasa de conversión de las calorías dietéticas por carbohidratos en grasa, es decir inhibe la lipogénesis. El ÁCIDO HIDROXICÍTRICO puede disminuir la producción de colesterol y ácidos grasos como resultado de sus efectos sobre el metabolismo. La evidencia experimental muestra que el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO aumenta la producción de glucógeno en el hígado (y probablemente en los tejidos periféricos) lo cual, promete una energía más sostenida para aquellos con problemas de almacenamiento de glucógeno. La evidencia preclínica y clínica indican que el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO suprime el apetito y por eso, reduce la ingesta de alimentos. Algunos investigadores especulan que el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO puede aumentar la producción de calor del cuerpo en respuesta al consumo de alimentos al activar el proceso de la termogénesis.

Debido a que inhibe la producción de grasas de los carbohidratos, el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO es especialmente adecuado para la gente que sube de peso por comer en exceso los carbohidratos o para quienes son resistentes a la insulina.

Un efecto natural de esta inhibición de la producción de grasa es que se forma una mayor cantidad de glucógeno, dándole al cuerpo más reservas de energía. Otro efecto natural es darle a nuestro cuerpo un sentimiento de saciedad, lo que va a hacer que la persona coma menos. Además, disminuye la producción de lípidos sanguíneos, incluyendo el colesterol y los triglicéridos.

Normalmente, después de comer, los carbohidratos son inmediatamente almacenados en el hígado y los músculos en forma de glucógeno. Cuando ya no hay más espacio de almacenamiento, un mensaje va del hígado al cerebro por medio del nervio vago y nos sentimos llenos. El exceso de carbohidratos es entonces convertido en grasa. En algunas personas, particularmente en los resistentes a la insulina, este proceso se rompe porque las células no responden a la insulina. Mucho menos azúcar sanguineo se usa como glucógeno y el exceso entonces se convierte en grasa. En estos casos, uno necesita más comida para sentirse lleno (porque el hígado no tiene suficiente glucógeno para mandar el mensaje de saciedad) mientras que al mismo tiempo cantidades menores de glucógeno nos dan menos energía de reserva. De esta manera, uno sube de peso muy fácilmente y es muy difícil perderlo.

Desafortunadamente todos los medicamentos anoréxicos que se venden en la actualidad, actúan por mecanismos del sistema nervioso central y tienen varias desventajas, incluyendo efectividad limitada, efectos colaterales que involucran al sistema nervioso, ritmo cardíaco irregular o elevado, presión sanguinea elevada, frecuentemente un desarrollo rápido de tolerancia, potencialidad para el abuso (incluyendo las características adictivas) y una hiperfagia de rebote -- el efecto "yo-yo" en el cual el cuerpo gana rápidamente todo el peso perdido con un producto o una dieta, cuando ese régimen se discontinúa. El ÁCIDO HIDROXICÍTRICO evita estos problemas porque actúa localmente a nivel del metabolismo de los carbohidratos y a través del hígado para influir en el apetito vía el nervio vago.

Hoy hay tres principales categorías de acercamientos usados para manipular el apetito. El primero de estos, involucra la vía de las catecolaminas, lo que significa la vía del sistema nervioso central que depende de los neurotransmisores y las hormonas que liberan éstos. Muchas o tal vez la mayoría de las catecolaminas usadas en el manejo del peso son parte de los mecanismos "volar o pelear" del cuerpo.

El más importante hecho acerca del ÁCIDO HIDROXICÍTRICO como un producto dietético es que suprime el apetito sin afectar el sistema nervioso central. Solamente el (-)hidroxicitrato, de todos los agentes anoréxicos que actúan periféricamente se encuentra como un constituyente natural de los alimentos que han sido regularmente y copiosamente consumidos por los seres humanos por un período de 500 años. Las propiedades no centralmente activas del ÁCIDO HIDROXICÍTRICO significan que el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO no aumenta el nerviosismo ni interfiere con el sueño. No causa depresión. No aumenta la producción de radicales libres dentro del sistema nervioso como lo hacen la mayoría los agentes estimulantes y termogénicos. No debilita el suministro del cuerpo de substratos para la producción de la hormona suprarrenal, como lo hace la substancia sintética fenilpropanolamina (PPA) que es el supresor del apetito más común y que no requiere receta médica. No aumenta la pérdida de magnesio de nuestro cuerpo, como lo hacen los estimulantes y los productos que contienen efedrina. No aumenta la pérdida de calcio, como comúnmente lo hace la cafeína en las mujeres. No interfiere con la reparación de las articulaciones y con la reparación del epitelio del estómago como lo hacen los productos que contienen aspirina o análogos.

En vez de actuar sobre el sistema nervioso central, el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO trabaja periféricamente al aumentar la producción y el almacenamiento de glucógeno en el hígado. Esto es fundamentalmente un proceso fisiológico sano que está dañado en muchos individuos con problemas de control de peso. El ÁCIDO HIDROXICÍTRICO produce sus resultados sin entrar nunca al cerebro o causar la liberación de hormonas suprarrenales u otras.

El nutriente que más comúnmente combinamos con el ÁCIDO HIDROXICÍTRICO es el cromo. Es importante recordar que el cromo es indispensable para la utilización de los carbohidratos. Además, cerca del 90 % de la población no obtiene suficiente cromo en su dieta. En el caso de los pacientes resistentes a la insulina, utilizamos una combinación con vanadio.

El paradigma del colesterol podría modificarse.


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Profesor de Farmacología del CUCS de la Universidad de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.

La homocisteína es un metabolito natural del aminoácido esencial llamado metionina. Ocurre solamente en forma transitoria antes de ser convertido en la inocua cistationina por medio de una enzima dependiente de la vitamina B-6.
La relación entre la enfermedad cardiovascular, la trombosis, las enfermedades cerebrovasculares, las enfermedades arteriales periféricas y los niveles plasmáticos elevados de homocisteína había sido poco reconocida. Sin embargo, muchos estudios clínicos han demostrado que las deficiencias de las vitaminas involucradas en el metabolismo de la homocisteína -- vitamina B-6, ácido fólico y vitamina B-12 – pueden llevarnos a incrementos en los niveles de homocisteína. No se han establecido los otros determinantes de la homocisteína plasmática (Nygard, 0., et al., Plasma Homocysteine Levels and Mortality in Patients With Coronary Artery Disease:’ New England Journal of Medicine, 1997; 337(4): 230-6).

Está bien demostrado que los factores en el estilo de vida, como tomar café, fumar y la ingesta de las vitaminas arriba mencionadas, todos contribuyen a la localización y el movimiento de la distribución de las concentraciones de la homocisteína total plasmática. La falta del efecto de la ingesta de la vitamina B-12 no se esperaba, puesto que los defectos en la absorción de la vitamina B-12, más bien que la baja ingesta, son la causa principal de la deficiencia de vitamina B-12 (Ottar Nygard, Helga Refsum, Per M. Veland and Stein E. Vollset, Major lifestyles determinants of plasma total homocysteine distribution, Am J Clin Nutr 67(2): 263-270, Feb., 1995).

En otro gran estudio clínico se confirmó que los niveles elevados de homocisteína están asociados con un elevado riesgo de enfermedad vascular, independientemente de los factores de riesgo tradicionales (Killian Robinson, Kristopher Arheart, Helga Refsum et al. Circulating folate and Vitamin B-6 concentracions: Risk factor for stroke, peripheral vascular disease and coronary artery disease. Circulation 97(5): 437-443, Feb., 1998).

El consumo de café también se ha asociado con la homocisteína total plasmática elevada. La población de un estudio consistió en 7,589 hombres y 8,585 mujeres entre 40 a 67 años de edad en Noruega occidental. El mecanismo detrás de la relación observada entre el café y la homocisteína se desconoce. Las concentraciones más altas de homocisteína en los bebedores de café puede parcialmente ser responsable del riesgo aumentado de la enfermedad, más allá de lo explicado por los niveles séricos de colesterol aumentados. Varios estudios no han encontrado una asociación entre el café y la enfermedad cardiaca. Esto puede deberse a las diferencias en la ingesta de folato. El método de la preparación del café también es diferente en Escandinava y América del Norte, lo cual puede hacerlo tener diferentes efectos sobre la salud. Las poblaciones con una ingesta alta de folato ya sea de complementos o de la dieta pueden estar protegidas de este efecto adverso del café (Am J Clin Nutr 65:136, 1997).

En la actualidad se están realizando varios grandes estudios clínicos en instituciones médicas Europeas para verificar si las vitaminas B pueden revertir o retrasar las enfermedades vasculares, las cuales muchas veces son mortales.
Hasta el momento, existen más de 200 estudios médicos que han establecido que la homocisteína elevada es un factor primordial para las enfermedades vasculares. Es bueno aquí recordar que estas enfermedades vasculares son la causa principal de muerte en todo el mundo. La homocisteína es un aminoácido que dispara la formación de la placa arterial y la formación de coágulos sanguíneos cuando alcanza niveles tóxicos en el cuerpo. De acuerdo a las diferentes investigaciones – esto nos sugiere – que se debe a una deficiencia de 2 importantes vitaminas del complejo B, la vitamina B-6 y el ácido fólico (Rinehart, James, and Greenberg, Louis ‘Vitamin B6 Deficiency in the Rhesus Monkey With Particular Reference in the Occurrence of Atherosclerosis Dental Caries and Hepatic Cirrhosis American Journal of Clinical Nutrition 1956; 4:318-25).

Muchos investigadores tenemos la convicción de que los niveles altos de homocisteína son tan importantes como el colesterol como factor de riesgo para las enfermedades de los vasos sanguíneos, incluyendo las enfermedades cardiovasculares, las cuales afectan a millones de personas en nuestro planeta.

Las concentraciones plasmáticas elevadas de homocisteína son un factor de riesgo significa¬tivo, independiente y modificable para padecer demencia y enfermedad de Alzheimer, de acuerdo con los resultados convincentes de un estudio prospectivo, observacional, auspiciado por National Institute on Aging (Seshadri S, Beiser A, Seihub J, et at. Plasma homocysteine as a risk fac¬tor for dementia and Alzheimer’s disease. New Engi J Med. 2002;346:476-483).

Al Dr. Kilmer McCully, patólogo del Centro Médico de Asuntos Veteranos en Providencia, Rhode Island, se le considera el padre de la teoría de la homocisteína. Hace muchos años fue forzado a dejar su puesto en las Escuelas de Medicina de Harvard y Brown por promover sus ideas revolucionarias que chocaban con el viejo pero prevaleciente paradigma del colesterol (Kilmer McCuIly, M.D., The Homocysteine Revolution (Keats Publishing, 1997).

Afortunadamente, la situación ha cambiado en forma importante desde hace 30 años cuando su teoría fue rechazada. La teoría ha recibido ahora gran atención mundial por parte de los científicos. Así que el Dr. McCully se está convirtiendo en una celebridad dentro de la escéptica comunidad médica internacional.

La medicina alópata considera al consumo excesivo dietético diario de grasas y colesterol como el principal causante en el proceso de la arteriosclerosis.

Durante muchos años la amenaza del colesterol ha producido en abundancia una gran investigación masiva, tecnología médica y la proliferación de productos alimenticios llamados bajos en grasa.

Lamentablemente, la investigación ha demostrado que mucha gente muere de enfermedades vasculares y cardiovasculares con niveles normales de colesterol y aún bajos. Inclusive, otros estudios también han revelado un riesgo inquietante de enfermedad, incluyendo el cáncer entre los hombres, como resultado de bajar el colesterol con medicamentos farmacéuticos.

Para poder entender porqué la homocisteína puede ser una influencia clave para las enfermedades cardiovasculares, se requiere saber cómo funciona en el cuerpo:

- Recordemos que la proteína es una parte básica de la alimentación. Uno de los principales aminoácidos que componen a la proteína es la metionina.
- En la salud, el metabolismo hepático procesa a la metionina y la degrada en homocisteína y otro aminoácido. Un poco de esta homocisteína mencionada es nuevamente convertida en metionina.
- Para que este proceso metabólico se lleve a cabo en forma óptima, se requiere de la vitamina B-6 y el ácido fólico.
- En caso de que haya deficiencia de la vitamina B-6 y ácido fólico, los procesos enzimáticos ya mencionados no se realizarán cabalmente. Se elevan los niveles séricos de homocisteína y eso causa una secuencia patogénica de reacciones oxidativas, aumentando la formación de coágulos sanguíneos.

Por otro lado, sabemos que otras investigaciones nos indican que la homocisteína elevada no está involucrada únicamente en las enfermedades cardiovasculares. También está implicada en la artritis reumatoide, la insuficiencia renal, bajo peso al nacer, defectos del tubo neural, aborto espontáneo, alcoholismo, enfermedades psiquiátricas, osteoporosis, fibromialgia, diabetes y el síndrome de fatiga crónica.

La evidencia científica ha demostrado que comer aceites, grasas, azúcar, harinas blancas, arroz blanco, todos ellos refinados, nos privan de nutrientes indispensables y generan todas estas enfermedades de la civilización moderna. Las frutas (naranja), los granos enteros y las verduras son una fuente excelente de vitamina B-6 y ácido fólico. (IM. Graham, et al., Plasma Homocysteine as a Risk Factor for Vascular Disease, The European Concerted Action Project. Journal of the American Medical Association 1997; 277: 1,775-81).

Varios ensayos médicos clínicos han podido exitosamente demostrar que los complementos de la vitamina B-6 y de ácido fólico disminuyen rápidamente los niveles de homocisteína en la sangre.

El cardiólogo Killian Robinson dice que parece que el revestimiento endotelial de las paredes de los vasos sanguíneos no funciona adecuadamente en la gente que tiene niveles más altos de homocisteína.

En un estudio retrospectivo se pudo determinar que los pacientes que tomaron vitamina B-6 durante un año o más tuvieron cerca del 75 % menos riesgo de desarrollar angina de pecho y ataques cardíacos que los pacientes que no la tomaron (Kuzuya Fumlo, Reversibility of Atherosclerosis in Pyridoxine-deficient Monkeys,” Proceedings of the 4th International Conference of Ahterosclerosis Springer Verlag Berlin 1977; 275-7).

Así que si uno tiene una historia familiar de enfermedad cardiaca o embolia, o si uno tiene un pariente que tuvo un problema de esta clase antes de los 55 años de edad, es muy recomendable, medirse los niveles séricos de homocisteína. En caso de que los niveles estén elevados, es indispensable bajarlos para evitar daños a nuestra salud.

Tratamiento natural para los pacientes cardíacos.


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Coordinador de Medicina Ortomolecular del Centro de Estudios de Medicina Integradora de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

La primera causa de muerte en el mundo son las enfermedades cardiovasculares. No hay un tratamiento mágico, pero si hacemos ciertos cambios en nuestro estilo de vida, nuestra actitud mental y nuestros hábitos alimenticios, seguramente que la prevención de un ataque cardíaco u otra enfermedad cardiovascular será lo suficientemente efectiva.

La sugerencia no profesional que casi siempre recibirá un paciente cardíaco sobre el ejercicio es que emprenda un ejercicio vigoroso como es pasear en bicicleta, nadar o caminar rápido. Claro que no debemos olvidar que este consejo no le viene bien a todos los pacientes cardíacos. Inclusive, recientemente ha sido puesto en duda por la prensa médica. Los programas regulares de caminata pueden ser aun más benéficos. Algunos estudios han demostrado que el Yoga, que combina la relajación, el estiramiento y la flexibilidad disminuye las posibilidades de que las personas sufran de otro ataque cardíaco (Lancet, 1975, II; 93-95) (Brit Med Jour, 1985).

Otra medida natural es bajar de peso. El hecho de pesar de más no nos pone en una situación de aumento de riesgo directo de sufrir de una enfermedad cardíaca, pero sí aumenta el riesgo de sufrir de hipertensión arterial sistémica.
Para poder lograr una pérdida de peso estable, es necesario hacer ciertos cambios dietéticos. Más bien que sólo restringir las calorías. Un acercamiento más sensible es poner atención a lo que comemos. Ciertos alimentos son más efectivos como protectores cardíacos que otros. En general, la dieta Mediterrránea, alta en frutas y verduras frescas, cebolla, ajo, pescado, pollo y aceites poliinsaturados y monoinsaturados ofrece la mejor protección (J Cardiol, 1992; 69: 879-85).

En un importante estudio clínico, aquellos que siguen una dieta Mediterránea disminuyen su riesgo de problemas cardíacos con un impresionante 70 por ciento (Am J Clin Nutri, 1995; 61(6 Suppl): 1360S-67S). Algunos investigadores consideramos que los efectos clínicos de alterar la dieta de esta manera, es igual a tomar unos 180 mg de aspirina diario (Nutrition, 1991; 7:119-23).

Entre los nutrientes importantes para prevenir los problemas cardíacos, podemos encontrar al folato. Al aumentar los niveles de un aminoácido conocido como homocisteína se puede originar una enfermedad cardiovascular, la cual, como su nombre lo indica, afecta al corazón y a los vasos sanguíneos. Hemos confirmado que inclusive con dosis bajas de folato, podemos disminuir los niveles anormalmente altos de homocisteína (JAMA, June 26, 1996).

Existe otro tipo de nutrientes efectivos como preventivos de las enfermedades cardíacas. Este tipo de nutrientes son los conocidos antioxidantes. Tal es el caso de la vitamina A, C y E, las cuales tienen un efecto protector general en contra de los radicales libres (Lancet, 1991;337:1-5). Algunos estudios han demostrado que la vitamina C tiene efectos cardioproctectores (BMJ, 1995; 310: 1559-62). Por otro lado, se ha podido comprobar que una dosis tan pequeña como una naranja al día (lo cual equivale aproximadamente a 60 mg diarios) puede disminuir el riesgo de un ataque cardíaco en un 10 porciento (Lancet, 1994; 343: 1454-9). No hay que olvidar que también la vitamina E ha sido asociada a un riesgo disminuido de problemas cardíacos a través de otras pruebas clínicas (N Eng J Med, 1993; 328: 1444-9; N Eng J Med, 328: 1450-55).

Hoy, estudios reportados que fueron conducidos en Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard dicen algo totalmente interesante. En un estudio, el Dr. M. Stampfer encontró que durante un seguimiento de 8 años, las mujeres que habían tomado al menos 100 U.I. de vitamina E diario durante 2 años, tuvieron un 46 % de menor riesgo de un sufrir un ataque al corazón. Esto se basó en el estudio de una población de 87,245 mujeres. El segundo estudio, en hombres, por el Dr. E. Rimm, basado en 51,529 sujetos, demostró un 37 % de menor riesgo. Se descubrió que no hay suficiente vitamina E en el alimento; el Dr. Stampfer estuvo tan convencido por los datos, que él mismo está tomando la vitamina E.

Con relación a los minerales antioxidantes, el selenio es de gran relevancia. El selenio alivia el dolor precordial asociado con la angina de pecho. La investigación científica en humanos, ha demostrado que la deficiencia de selenio causa cardiomiopatía. El selenio disminuye la presión sanguinea en las personas que sufren de hipertensión. En pocas palabras, el selenio nos protege contra muchas enfermedades cardíacas.

Dentro de este grupo de nutrientes antioxidantes, podemos encontrar a la coenzima Q-10, la cual es una substancia parecida a las vitaminas que se encuentra principal y abundantemente en el músculo cardíaco. Varios ensayos clínicos serios han corroborado que dosis diarias adecuadas de este nutriente pueden también reducir substancialmente los ataques de angina de pecho. De la misma forma ayuda a incrementar el vigor (Am J Cardiol, 1985; 56:247).

Cada vez son más los estudios que demuestran que la fibra (especialmente la fibra soluble), tiene un papel muy importante que jugar en la prevención de las enfermedades cardiovasculares (JAMA, 1996; 275: 447-51) lo cual, es independiente de otras medidas dietéticas. La fibra disminuye las lipoproteínas de baja de densidad (conocidas como el colesterol malo) y tiene poco o ningún efecto sobre las lipoproteínas de alta densidad (el colesterol bueno).

Hay otros aspectos nutricionales que tienen gran impacto sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Tal es el caso de las grasas hidrogenadas. Es indispensable evitarlas ya que el consumo de ácidos grasos trans (producidos por la hidrogenación parcial de los aceites vegetales) puede llevarnos a una enfermedad cardíaca (Lancet, 1993; 341: 581-5). Interfieren con el metabolismo de los ácidos grasos esenciales (Proc Natl Acad Sci, 1982; 79: 953-57), y de igual manera tienen otros efectos dañinos contra la salud en general (N Eng J Med, 1990; 323: 439-45, Acta Paed Int J Paed, 1992; 81: 302-6). Los ácidos grasos trans pueden ser un riesgo para la salud mayor que ambos, los productos lácteos y las grasas saturadas naturales (Lancet, 1993; 341: 1093).

Los médicos son cada día más conscientes de la gran repercusión que tiene en nuestra salud, la intoxicación crónica producida por los metales pesados. Altos niveles de cadmio tisular se han asociado clínicamente con las enfermedades cardiovasculares potencialmente fatales (J Am Med Assoc, 1996; 198: 267; Ecologist, 1971; 1: 11).

El plomo en el agua que bebemos, especialmente en las áreas de aguas suaves, puede contribuir a la aparición de la hipertensión arterial sistémica (Medycyna Pracy, 1994; 45(2): 163-70). En este caso, es muy útil recurrir al tratamiento de terapia de quelación, el cual emplea moléculas llamadas queladores para erradicar los metales pesados tóxicos en nuestro cuerpo.

Combinación nutricional contra la contaminación.


Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río

Profesor de Farmacología del CUCS de la Universidad de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.

En actualidad, lamentablemente sufrimos de un alto grado de contaminación, en el agua, en la tierra, en los alimentos y hasta en el aire que respiramos. Es virtualmente imposible evitar la contaminación, ya que hasta se ha encontrado plomo en los cuerpos de ciertos animales que viven en los polos.

El 22 de Abril de 1970 se conmemoró por primera vez el día mundial de la Tierra. En aquellos días había poca conexión entre la forma que los economistas medían el progreso y las cosas que le interesaban a la gente. Había una creciente brecha entre lo que las estadísticas contaban y lo que realmente contaba.

Los organizadores del día de la Tierra en diferentes ciudades protestaron contra la contaminación del aire, los derrames de aceite, el yermo desapareciente, las autopistas de 8 carriles que atraviesan vecindarios, el DDT, el plomo intoxicando a mucha gente y muchos otros deterioros.

El bienestar humano está ligado más estrechamente de lo que la mayoría de la gente cree, a los grandes ecosistemas terrestres y marinos. Las emisiones de carbono no deben de exceder a la capacidad de la naturaleza para quitar el dióxido de carbono de la atmósfera y arreglar el aire. La tala de árboles no debe de exceder a la tasa de crecimiento de los árboles y debe de ser sensible a las necesidades de los complejos ecosistemas forestales. La pesca no debe de exceder a los rendimientos sustentables y los hábitats de desove deben de ser protegidos. La erosión del suelo no debe de ser más rápida que la formación del suelo. El agua no debe de ser extraída de los mantos acuíferos más rápido que en lo que se recargan. Todo esto es cosa del sentido común.

Nuestros abuelos respiraban aire que contenía cerca de 280 ppm de CO2. Nuestro más reciente respiro contiene alrededor de 370 ppm de CO2. Nuestro aire ya contiene más CO2 que en cualquier otra época de nuestra historia.

Por otro lado, tenemos a la iatrogenia. La palabra iatrogenia significa los efectos adversos causados por las acciones del médico (incluyendo los medicamentos prescritos) y los procedimientos quirúrgicos.

Realmente nadie sabe cuántas personas sufren de reacciones adversas por los medicamentos prescritos. En un artículo publicado en la revista médica JAMA, se afirma que en los EE.UU. cada año ocurren 2,000,000 de reacciones adversas a los medicamentos, matando a más de 180,000 personas. Esto las convierte en la cuarta causa de muerte en los EE.UU., después de las enfermedades cardíacas, el cáncer y las embolias (JAMA 1998;279:1200-1205).

Otro de los problemas emergentes dentro la medicina es el de la resistencia bacteriana a los antibióticos. Este fenómeno es cada vez más frecuente disminuyendo las opciones eficaces contra las infecciones.

Recordemos las palabras célebres que dicen “el germen no es nada, el terreno es todo”. Esto significa que si modificamos en el medio interno de nuestro cuerpo, tendremos muchas menos probabilidades de sufrir de alguna infección.

Desde el punto de vista de la bioquímica, la enfermedad es el resultado de alteraciones en la estructura (por ejemplo ADN en enfermedades genéticas), en la cantidad de ciertas biomoléculas o en transtornos en procesos bioquímicos importantes. Esto significa que debemos tratar de conservar a nuestras biomoléculas (nutrientes) en niveles óptimos.

El reconocimiento de la importancia de la nutrición por parte de los médicos, se ha incrementado enormemente, al grado que en un reporte de la Escuela de Medicina de Harvard, se recomienda para todos los adultos la ingesta de un complemento vitamínico. Reconocen que las cantidades óptimas ayudan a prevenir enfermedades que amenazan la vida (Fletcher RH et al. Vitamins for chronic disease prevention in adults. JAMA 287(23);3127-9, Jun 2002).

Una buena combinación herbolaria puede contener sábila, varios tipos de algas marinas y una planta con un potente efecto antimicrobiano demostrado, como es el caso del palo de arco.

Aunque hay más de 100 especies de Tabebuia nativas de América tropical, la Tabebuia avellanedae o T. ipe es considerada como el verdadero LaPacho. Este árbol, nativo de Brasil, puede elevarse a una altura de 125 pies y tiene flores de color rosa y violeta que florecen mucho poco antes de que aparezcan las nuevas hojas. La corteza es la porción del árbol que generalmente se usa como remedio fitoterapéutico.

Los Indios del Brasil también se refieren al árbol del LaPacho como Pau d´arco o Ipe Roxo. Han usado la corteza interna del árbol durante siglos como un remedio folclórico para una amplia variedad de aflicciones, incluyendo, la furunculosis, la colitis, la diarrea, la disentería, la enuresis, la fiebre, malestar de la garganta, mordedura de serpiente, sífilis, heridas, cáncer del esófago, cabeza, intestino, pulmón, próstata y lengua; úlceras, problemas respiratorios, artritis, cistitis, estreñimiento, prostatitis, mala circulación y clorosis.

En 1956, un equipo de investigación en la Universidade do Recife en Brasil aisló el lapachol del árbol de T. avellanedae. De Lima y sus colegas reportaron que dicho lapachol exhibió una actividad antimicrobiana contra bacterias rápido-ácidas y gram-positivas y mostró fuerte actividad contra la Brucella sp.

Más tarde, ese mismo año el equipo publicó un artículo proclamando una nueva substancia antibiótica de la T. avellanedae que demostró una fuerte actividad anti-Brucella y un comportamiento fungistático. Con el tiempo, el equipo de De Lima encontró que junto con el lapachol, el extracto del árbol del LaPacho contiene alfa-lapachona, beta-lapachona y una quinona recientemente descubierta, a la que llamaron xyloidona.

Después, en 1967, en la Universidad de Aberdeen, el equipo de Burnett y Thomson descubrió la presencia de 7 naftoquinonas, 9 antraquinonas, lapachenola, cuercitina, y o- y p- ácidos hidroxibenzóicos en el corazón de la madera del árbol. Varias de estas substancias tienen fuertes actividades fungicidas y microbicidas. Las naftoquinonas son altamente efectivas contra la Candida albicans y Tricophyton mentagrophytes.

Se ha demostrado que el lapachol tiene acción antimicrobiana y antiviral. El beta-lapachone muestra diversa actividad antiparasitaria, lo mismo que una acción antiviral. El alfa-lapachone también es activo contra algunos parásitos y la xyloidona es activa contra numerosas bacterias y hongos. Otro componente del LaPacho, el flavoinoide cuercitina, es citotóxico para algunos parásitos.

Una amplia gama de microorganismos son inhibidos por la xyloidona. Varios de estos microorganismos son patógenos, tales como el Staphylococcus aureus y la especie de Brucella. Los agentes causantes de la tuberculosis, la disentería y el ántrax también son inhibidos por la xyloidona. Además de su actividad contra una variedad de bacterias, esta quinona inhibe varias especies de hongos, incluyendo la C. albicans, C. kruzei y la C. neoformans.

El lapachol, como muchas otras naftoquinonas, interfiere con las reacciones enzimáticas y de producción de energía de los microorganismos.

Se ha demostrado que el lapachol, el beta-lapachone, la hidroxinaftoquinona y otros componentes del LaPacho son activos contra un número de virus, incluyendo el herpes virus tipo I y II, los virus de la influenza, poliovirus y el virus de la estomatitis vesicular.

Los estudios de la actividad antiviral del beta-lapachone han ofrecido visiones en el mecanismo de esta poderosa quinona. Algunos experimentos con virus demostraron que el beta-lapachone puede inhibir algunas enzimas virales clave, tales como polimerasas AND y ARN y la transcriptasa inversa de retrovirus. Estas acciones tienen gran impotancia en el posible tratamiento del SIDA, el virus de Epstein Barr y otras infecciones virales.

El parásito Schistosoma mansoni es el agente causante de la enfermedad tropical común llamada esquistosomiasis. Las larvas de este tremátodo sanguineo viven en el agua y entran al huésped al penetrar la piel. La enfermedad debilitante, la cual es un serio problema en muchas áreas tropicales, debilita al huésped y aumenta la susceptibilidad a una variedad de otros patógenos, algunos de los cuales pueden ser fatales.

El lapachol ha sido probado como una barrera tópica contra las larvas y se encontró que es altamente efectiva en prevenir su penetración. También se probó el lapachol oral y se encontró que reduce significativamente la penetración. Después de que se consumió el lapachol, fue secretado en la piel, aparentemente por las glándulas sebáceas donde otra vez actuó como una barrera tópica. Las larvas buscan penetrar al huésped a través de o cerca de las glándulas sebáceas, lo cual sugiere que la administración dietética de lapachol sería un medio eficiente para protegernos contra la infección.

El alfa-lapachone y el beta-lapachone, también componentes del LaPacho, exhiben una actividad contra el S. mansoni. Otro componente del LaPacho, el beta-lapachone es efectivo contra el Trypanosoma cruzi, el parásito reponsable de la tripanosomiasis o enfermedad de Chagas. La enfermedad ocurre en ambas formas aguda y crónica y se caracteriza en la forma aguda por inflamación de la piel y engrandecimiento de los nódulos linfáticos. En su forma crónica puede afectar al corazón y al sistema nervioso.

Alaria marginata es una alga no utilizada en mucho tiempo. Los campos ricos en alga de la costa de Mendocino son un tesoro único del mundo.

El uso de la Alaria de California es múltiple, puesto que es un alga comestible. Puede consumirse como sopa, platillo o en ensalada. Debido a sus ingredientes nutritivos, se usa como suplemento alimenticio. Es rica en yodo y vitaminas B6-, B2-, K- C, cobalto y otros elementos traza.

Aschophyllum nodosum conocida como alga noruega o nudosa. Aunque se encuentra en las costas de San Francisco, generalmente se encuentra en las proximidades de Noruega, Irlanda, Groenlandia y las profundidades del Océano Atlántico Norte. Debido a su localización en mar abierto, su exposición a la contaminación de las playas es menos posible. Es un platillo tradicional de las comunidades que viven cerca del mar. Rica en vitaminas y minerales, así como en elementos traza esenciales. En su forma natural, contiene magnesio, calcio, fósforo, hierro, vitaminas A-, B1-, B2-, C-, D- E, aminoácidos y 60 tipos de minerales y elementos traza.

Chondrus crispus es un musgo perlado de Irlanda. Un alga localizada en el frío y hostil mar irlandés, común en las costas del Océano Atlántico. Se extiende desde Noruega hasta Gibraltar y a lo largo de la costa Este de los Estados Unidos. Se utiliza como hierba curativa tradicional para aliviar la inflamación, cuyos efectos son apoyados también por la ciencia e investigación modernas. Ampliamente utilizada en la industria cosmética debido a sus proteínas, vitaminas, sales minerales y elementos traza. Tiene valor alimenticio, es fácilmente digerible y ayuda a quienes tienen problemas digestivos.

Laminaria digitata es un tipo de alga común en el Océano Atlántico. En la industria de los cosméticos se utiliza en la elaboración de humectantes, limpiadores faciales, nutrición de la piel y gel para uso en la regadera. Debido a su contenido de yodo, se utilizaba ya desde los años 1800.

Fucus vesiculosus es una alga marina muy común en Japón; en Europa lo emplean como aditivo para los alimentos y como especia. Su mayor fortaleza es su contenido de yodo, el cual es crucial para el funcionamiento normal de la glándula tiroides. La regulación de la tiroides se relaciona con todas las funciones fisiológicas. Al mezclarla con agua se expande y, al consumirla oralmente, crea una especie de tapón en la boca del estómago; de aquí su amplio uso sin receta médica contra la acidez.

Porphyra yezoensis es una alga consumida en China en el siglo VI por la dinastía Sung; se cree que se ofrecía como regalo al soberano del territorio Fuijan. Una de sus características principales es el bajo contenido de celulitis en la pared de la célula, que es fácilmente digerible. Esta alga contiene proteínas, vitaminas, minerales en altas concentraciones y más vitamina C que una naranja fresca.

Palmaria palmata es una alga que nos proporciona el 100% de la vitamina B6 y el 66% de vitamina B12 que necesitamos diariamente. Contiene hierro y fósforo, y es un potente desintoxicante.

Ulva lactuca o lechuga del mar contiene 10 veces más vitamina C que una naranja y el doble de vitamina A que la col. Se utiliza en la industria de los cosméticos como humectante y relajante cutáneo. Ayuda a limpiar las partes del tejido graso del organismo.

Con relación a la sábila, sabemos que es nativa de África y ha sido usada en el área de la terapéutica desde los inicios de la historia. Los escritos médicos Egipcios del año 1,500 A.C. la recomendaban para infecciones, problemas de la piel y como un laxante. Todos estos usos están en nuestros días avalados por la ciencia.
El médico Griego Dioscórides recomendaba a la sábila externamente para las heridas, las hemorroides, las úlceras y la caída del pelo. Un naturalista Romano lo utilizaba internamente como un laxante.

La historia nos dice que los comerciantes Árabes llevaron la sábila de España a Asia en el siglo VI y posteriormente la adoptaron los médicos Ayurvédicos tradicionales de la India, quienes solían usarla para varios problemas, tales como gusanos intestinales, alteraciones menstruales y ciertas condiciones de la piel. Los Chinos la usaron en casi las mismas indicaciones.

El látex de la sábila contiene químicos laxantes (antraquinonas) con una acción purgante potente, por lo cual se considera un catártico, pero su acción se limita principalmente al colon. Otras plantas laxantes también contienen antraquinonas, pero la acción de las de la sábila se considera la más drástica.